Uno de los grandes inconvenientes del inicio del cole o la guardería es que siempre trae los mismos problemas: además de gripes y catarros, los temibles piojos que pueden apoderarse de las cabecitas de nuestros más pequeños.

Empecemos sabiendo algo más sobre ellos: Los piojos son insectos que crecen y se multiplican muy rápido y, aunque sólo viven una media de unos 30 días en la cabeza de una persona, una hembra cualquiera puede poner alrededor de 5 a 10 huevos al día, por lo tanto su presencia puede prolongarse mucho más en el tiempo.

La vuelta al cole es uno de esos momentos en los que puede aumentar el riesgo de la descubrir la presencia de piojos en las cabezas de los peques. Si detectas que tus hijos empiezan a rascarse con insistencia o te dicen constantemente que les pica la cabeza, es probable que tengan piojos o liendres. Lo primero que debes hacer para asegurarte es mirar en la nuca, detrás de las orejas y en la raíz del cabello, es ahí donde podrás observarlos más fácilmente para confirmarlo.

¿Qué hacemos si nuestro hijo tiene piojos?

Si descubres que tu hijo tiene piojos, el primer paso es dar noticia de ello en el colegio o la guardería y observar las cabezas de toda la familia para ver si se han podido propagar tanto al núcleo familiar como a compañeros y demás.

El siguiente paso es empezar un tratamiento farmacéutico para poder acabar con ellos más fácilmente. Además, conviene que laves la ropa con agua caliente, ya que los piojos solo sobreviven un máximo de 48 horas sin estar en contacto con una persona.

Como todos sabemos el contagio es muy fácil, y se puede producir con el simple contacto entre cabezas, o al intercambiar objetos personales como peines, horquillas, gorras, etc.

Los niños pueden tener piojos varias veces en su vida, por lo tanto, es recomendable, como método de prevención, no intercambiar peines o utensilios del cabello con sus amiguitos o hermanos. Además, los piojos son la enfermedad parasitaria más común en niños de 3 a 10 años y, por eso, es muy sencillo que adultos también la sufran.

Si han dado la voz de alarma en el colegio de tus hijos, inspecciona sus cabecitas y no dudes en acudir a un remedio casero muy eficaz: lávales el pelo con vinagre hasta que se pase la fiebre de los piojos en el colegio.

¡Que no cunda el pánico! Tener piojos es un fastidio y muy desagradable para los niños pero, con los tratamientos adecuados, desaparecen con facilidad.

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